Improvisando se vive la vida

Ayer por la tarde me escribió Aixa, con quien ya había hecho algunas fotos, para ver si nos veíamos. Tenía la noche libre, así que le dije que sí. Con unas horas para pensar en qué hacer, me acordé de unas molduras (o no sé cómo se llaman) que tenía por ahí y pensé que, si las pintaba, podría salir algo interesante. Me gusta improvisar con lo que tengo, así que agarré los marquitos y los pinté con un spray dorado que encontré. Por suerte, el dorado quedó genial.

Cuando llegó Aixa, nos pusimos al día y luego nos lanzamos a la sesión con una idea que yo había estado desarrollando durante la tarde. Las fotos terminaron convirtiéndose en una serie llamada «Trocitos de mí» (el nombre, fue idea de Aixa). El trabajo fue retratar algunas partes de su cuerpo usando esos marquitos. ¿Qué te parece?

Haz clic en la foto para ver la serie completa